- La discusión del Foro Mundial de Economía Circular 2026 conecta con una necesidad local: impulsar la demanda mediante innovación, estándares confiables y colaboración entre el sector público, las empresas y la academia.
¿Qué ocurre cuando un neumático se recicla, pero los materiales recuperados no encuentran compradores? Esta pregunta refleja uno de los desafíos que enfrenta Chile para avanzar en economía circular: junto con aumentar el tratamiento de neumáticos fuera de uso, es necesario desarrollar mercados que permitan aprovechar los materiales obtenidos y sostener económicamente el proceso.
La discusión también tiene alcance internacional. Durante el Foro Mundial de Economía Circular 2026, realizado en India, M. K. Das, secretario jefe de Gujarat, propuso una certificación internacional común para facilitar el comercio de materias primas secundarias, es decir, materiales recuperados que pueden utilizarse nuevamente en procesos productivos. La propuesta busca generar confianza sobre su calidad y facilitar su incorporación en las cadenas de producción, una condición relevante para ampliar sus posibilidades de comercialización.
En Chile, la demanda insuficiente de los materiales obtenidos del tratamiento de neumáticos fuera de uso tiene consecuencias para toda la cadena. Cuando estos productos no encuentran compradores, disminuyen los ingresos que contribuyen a financiar el procesamiento y una mayor parte del costo puede recaer en la tarifa cobrada por recibir los neumáticos. Por ello, desarrollar aplicaciones de mayor valor y abrir mercados nacionales e internacionales resulta fundamental para la sostenibilidad económica del reciclaje.
Las cifras del sector minero permiten dimensionar este desafío. En un reportaje de InduAmbiente de su edición de mayo-junio de 2026, José Browne, gerente general de la Cámara de la Industria del Neumático de Chile, señaló que las plantas del país procesan más de 12.000 toneladas anuales de neumáticos fuera de uso provenientes de la minería. Asimismo, estimó que hacia 2030 deberán gestionarse cerca de 50.000 toneladas anuales de neumáticos mineros. El dirigente advirtió que, sin nuevas aplicaciones industriales, podría generarse una sobreoferta de materiales recuperados que limite la viabilidad económica de las inversiones. Aunque corresponden a un segmento específico, estas cifras muestran la importancia de desarrollar la demanda a medida que crecen las necesidades de tratamiento.
Abordar esta brecha requiere colaboración público-privada sostenida. El sector público puede apoyar la investigación, impulsar estándares técnicos y evaluar la incorporación de materiales recuperados en compras y proyectos públicos, cuando su desempeño esté validado. Las universidades pueden aportar ensayos y conocimiento aplicado, mientras las empresas pueden probar nuevas aplicaciones, definir sus requerimientos y generar oportunidades de compra. Una certificación ayuda a reducir la incertidumbre, pero debe acompañarse de calidad consistente, precios competitivos y capacidad de suministro para traducirse en una demanda estable.
En SIGA promovemos una gestión responsable de los neumáticos fuera de uso y destacamos la importancia de conectar su tratamiento con nuevas oportunidades de aprovechamiento. Innovar y desarrollar mercados para los materiales recuperados es una tarea compartida: permite que el esfuerzo de recolección y reciclaje se traduzca en productos que las empresas y las personas puedan utilizar, fortaleciendo la circularidad y la sostenibilidad económica del sistema.
Fuentes: Financial Express, CircularTec y Revista InduAmbiente.